En nuestro estudio sobre transformación del suelo para vivienda, hemos analizado todas las fases del ciclo del urbanismo. Tras el planeamiento, ahora llega el momento de pasar del papel a la realidad: transformar el suelo reservado para vivienda en parcelas para construir y edificar las viviendas.

A continuación, te contamos todos los elementos que pueden retrasar la llegada efectiva de nuevas viviendas en las fases de gestión urbanística y edificación.

Vivienda

ALLANAR EL CAMINO HACIA LA VIVIENDA

Tener suelo disponible no basta: hay que conseguir que llegue a tiempo al mercado. Agilizar la gestión urbanística y la edificación puede:

  • Reducir los plazos de transformación del suelo hasta la construcción de viviendas, tanto libres como protegidas y sociales.
  • Disminuir los costes administrativos y la incertidumbre.
  • Favorecer una mayor competencia entre promotores y constructores.
  • Facilitar una respuesta más rápida de la oferta de vivienda.

¿QUÉ PROBLEMAS PRESENTA LA GESTIÓN URBANÍSTICA Y LA EDIFICACIÓN?

Nuestro estudio identifica varias barreras que dificultan que estas fases se desarrollen con mayor agilidad:

  • Procedimientos de gestión complejos y extensos, e instrumentos muy técnicos, especialmente en los procesos de equidistribución de beneficios y cargas.
  • Sistemas de ejecución rígidos, poco adaptados a actuaciones de regeneración urbana o a características específicas de los proyectos.
  • Falta de criterios claros para elegir el sistema de ejecución, y mecanismos poco eficaces para resolver situaciones de bloqueo.
  • Retrasos en la concesión de licencias urbanísticas e incertidumbre sobre los efectos del silencio administrativo.
  • Requisitos edificatorios que elevan los costes y dificultan la innovación, y múltiples controles que pueden duplicarse.
  • Dificultades para edificar de forma simultánea a la urbanización.

¿QUÉ RECOMENDAMOS?

Para conseguir un proceso urbanístico más sencillo, previsible y rápido, proponemos:

  • Simplificar los procedimientos administrativos y los instrumentos técnicos de gestión urbanística.
  • Facilitar actuaciones más flexibles, especialmente en la ciudad consolidada y en procesos de regeneración urbana.
  • Establecer criterios objetivos para la elección del sistema de ejecución y reforzar los mecanismos frente a situaciones de bloqueo.
  • Agilizar la concesión de licencias e impulsar el uso de declaraciones responsables.
  • Revisar los requisitos edificatorios que puedan ser desproporcionados y mejorar la coordinación de los controles para evitar duplicidades.
  • Favorecer la edificación simultánea a la urbanización cuando se respeten las garantías necesarias.

En la próxima entrada analizaremos otro elemento clave del proceso urbanístico: los informes sectoriales, donde también existen importantes oportunidades para reducir tiempos, evitar duplicidades y mejorar la coordinación.

Para más información, consulta nuestra nota de prensa, nuestra infografía, nuestro documento de preguntas y respuestas y nuestro estudio.

Con los pies en el suelo (I): cómo movilizar más terreno para vivienda en España

Con los pies en el suelo (II): hora de reducir los tiempos del planeamiento

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