En entradas anteriores (I, II y III) te contamos las principales barreras que se encuentran las pymes de nuestro país y las propuestas que hace la CNMC (a través de 3 Cs) para fomentar su creación y el crecimiento. Hoy vamos con la tercera y última de ellas: la participación en la contratación pública. ¡Sigue leyendo!

Si se presentan a licitaciones públicas, las pymes suelen ser competitivas. El problema es que, en muchas ocasiones, no llegan a participar.

Estas son nuestras recomendaciones:

1. Ajustar al milímetro el marco de contratación: más simple, coherente y procompetitivo

Facilitar el acceso a las licitaciones mediante una digitalización efectiva, procedimientos más ágiles, aplicación estricta del principio de proporcionalidad y mejor planificación contractual.

  • Dividir las licitaciones en lotes, cuando sea posible, para reducir cargas financieras, y reforzar la transparencia y el control de la subcontratación.
  • Simplificar el marco nacional con códigos coherentes, guías claras, criterios homogéneos y evaluaciones ex ante y ex post.

2. Derribar los costes de búsqueda: que la información sea más accesible

Estandarizar la información sobre licitaciones evita diferencias entre organismos contratantes.

La Plataforma de Contratación del Sector Público (PLACSP), puede mejorar con:

  • Mejor asistencia y usabilidad.
  • Más posibilidades en buscadores y filtros.
  • Alertas y seguimiento.
  • Una mejora de los resúmenes ejecutivos de pliegos en formato “ficha rápida” (objeto, presupuesto, lotes, solvencia, criterios y plazos) que faciliten la decisión.

Recomendamos difundir su información y las convocatorias, a través de los canales de difusión más efectivos y apostar por iniciativas de formación y acompañamiento como, por ejemplo, programas de mentoría.

3. No empezar la casa por el tejado: reforzar las buenas prácticas en las todas las fases de la licitación

La falta de preparación o el desconocimiento del mercado puede reducir la competencia en una licitación, especialmente en el caso de las pymes. Por ello, recomendamos reforzar la planificación y una mayor publicación de programaciones contractuales que fomente la competencia.

Para la fase preparatoria, proponemos generalizar actuaciones previas (consultas, análisis de mercado y mejor definición de necesidades).

En el diseño de procedimientos y pliegos, es importante orientar la licitación en clave procompetitiva. Aconsejamos dividir en lotes, priorizar procedimientos abiertos y sistemas dinámicos, ajustar requisitos de solvencia, evitar discriminaciones, usar criterios objetivos, limitar duraciones a lo estrictamente necesario y no restringir indebidamente la subcontratación.

4. Allanar el terreno a la presentación de ofertas: la digitalización como aliada

Para evitar riesgos operativos como los defectos formales, es clave apostar por la digitalización sin generar más barreras.

Recomendamos:

  • Reforzar los entornos de prueba o la posibilidad de la comprobación anticipada de requisitos (pre-check).
  • Aplicar el principio “solo una vez” en la entrega de documentación, sin la necesidad de aportar documentos ya en manos de las administraciones.
  • Normalizar formularios y formatos.
  • Mejorar los sistemas de subsanaciones, alertas y soporte.
  • Ajustarlos plazos a la complejidad del contrato.

5. Echar un cable en la ejecución contractual: reducir las cargas financieras y administrativas

Una pyme puede ganar un contrato y sufrir en la ejecución por cargas y retrasos de pago.

Para evitarlo, proponemos:

  • Apostar por calendarios de certificación y pago en pliegos
  • Facilitar el pago directo a subcontratistas
  • Agilizar la cesión del crédito y liquidar automáticamente intereses de demora
  • Ajustar garantías y costes al contrato
  • Permitir alternativas y devoluciones parciales
  • Aplicar revisiones de precios ágiles

6. Pulir los órganos de contratación: más recursos y capacidades

Recomendamos reforzar la profesionalización y capacidades de los órganos de contratación (con más recursos, formación y apoyo técnico) y explorar mejoras organizativas, como comunidades de práctica para el intercambio de experiencias.

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