A veces las normas no tienen el efecto deseado porque las personas no decidimos siempre de forma totalmente racional. Por eso, hoy os presentamos nuestra nueva Herramienta de análisis conductual, que permite a las administraciones identificar esos obstáculos y mejorar sus intervenciones en tan solo unos minutos. Desde hoy está disponible en nuestra web.
¿Qué es la economía conductual y por qué importa?
La economía conductual estudia cómo las personas toman decisiones en la vida real, con sus hábitos, sesgos, atajos mentales y limitaciones de tiempo o de atención.
Esta rama de la economía ha demostrado ser muy útil para diseñar políticas públicas más efectivas, simples y respetuosas con la libertad individual, sobre todo cuando se trata de mejorar trámites, fomentar buenos comportamientos o detectar obstáculos innecesarios.
¿Por qué una herramienta de análisis conductual?
Como decimos, el comportamiento real de los ciudadanos no siempre es plenamente racional. Factores como la inercia, la falta de atención, las fricciones administrativas o la complejidad de la información pueden reducir la eficacia de la intervención pública.
Una de las recomendaciones del reciente Estudio de la CNMC sobre economía conductual para una regulación y supervisión eficientes es desarrollar herramientas de autodiagnóstico y materiales de orientación y apoyo para que las administraciones públicas tengan en cuenta la economía conductual, en particular para lograr una intervención pública más eficiente y procompetitiva.
Te lo contamos por aquí: Pequeños empujones para grandes mejoras: economía conductual en las administraciones públicas.
¿Qué hace exactamente la herramienta?
La herramienta permite, en pocos minutos y a través de un cuestionario guiado, analizar:
- Cuáles son los comportamientos en los que una política pública intenta influir.
- Qué barreras conductuales podrían estar impidiendo que esos comportamientos se vean afectados en la dirección que se desea.
- Qué tipo de soluciones inspiradas en la economía conductual podrían mejorar la eficiencia de la intervención.

Al finalizar, el usuario recibe un informe personalizado con recomendaciones prácticas y adaptadas al caso que está analizando, incluyendo consejos procedentes de documentos de referencia de la CNMC.
Una adaptación al contexto español
La herramienta se inspira en la Behaviour Discovery Tool del Behavioural Economics Team of the Australian Government (BETA), uno de los referentes internacionales en la materia. Con su autorización, hemos adaptado la lógica y estructura a:
- El lenguaje español.
- La realidad de nuestras administraciones y el mandato de la CNMC.
- Nuevos ejemplos y escenarios de uso.
- Un diseño y lenguaje claros orientados a los responsables de políticas públicas.
El resultado es una versión plenamente contextualizada, en español, y pensada para quienes trabajan en regulación, evaluación de políticas o mejora administrativa.
¿A quién va dirigida?
La herramienta está pensada para:
- Administraciones públicas de todos los niveles.
- Equipos responsables de diseñar o implementar regulaciones.
- Unidades de análisis, evaluación y calidad normativa.
- Cualquier institución que quiera incorporar economía conductual en sus políticas.
No se requieren conocimientos previos en economía conductual: la herramienta está diseñada para ser intuitiva y guiada.
Un paso más hacia regulaciones más eficientes y procompetitivas
La CNMC tiene entre sus funciones promover una regulación más eficiente y procompetitiva. Incorporar la perspectiva conductual ayuda a:
- Reducir cargas innecesarias.
- Mejorar el diseño de políticas públicas.
- Facilitar las decisiones de ciudadanos y empresas.
- Evitar efectos no deseados.
- Aumentar la eficiencia real de las intervenciones.
Con esta herramienta damos un paso más para que las administraciones españolas dispongan de medios concretos, accesibles y útiles para su orientación procompetitiva, eficiencia y eficacia.


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