La pandemia del coronavirus ha convertido a las gasolineras automáticas en una opción a disposición del consumidor para garantizar carburante 24-7 (las 24 horas del día los siete días de la semana).

Repostaje seguro. Foto en Pixabay

Las gasolineras automáticas operan en nuestro país desde hace siete años. Exactamente en 2013, de la mano de la ley de liberalización del mercado de la venta al por menor del carburante.

La CNMC y las gasolineras automáticas

Hace unos meses, en julio de 2019 la CNMC publicó  un estudio sobre las dificultades para abrir gasolineras automáticas en el mercado de distribución minorista de carburantes. En él se analizaban diferentes variables a tener en cuenta por los consumidores, como son la oferta, los costes, la competencia o los precios, así como la regulación autonómica y nacional relativa a estos servicios.

Aunque desde el primer informe de la CNMC en relación a esta clase de estaciones (2016) se han eliminado algunas de las barreras regulatorias, han surgido otras. El informe se centró en el desarrollo del formato desatendido en la Comunidad Autónoma de Madrid durante un periodo de 5 años, desde mediados de 2015 a mediados de 2016. Y se constató que las gasolineras automáticas tienden a ser más baratas que las gasolineras tradicionales. La diferencia media de precios entre las gasolineras automáticas de operadores independientes y las gasolineras atendidas de los operadores verticalmente integrados alcanzó un máximo del 16,9% para el gasóleo A y del 12,3% para la gasolina 95 durante el periodo investigado (2012-2016). De acuerdo con este estudio, los consumidores madrileños se ahorraron entre 15 y 24 millones de euros.

Tres fueron las recomendaciones del informe: 1) revisar la normativa estatal de metrología; 2) introducir declaración del carácter atendido o automático de las estaciones de servicio a MITECO; 3) revisar y lograr una mayor homogeneidad en la normativa autonómica en materia de estaciones de servicio automáticas. Ahora podría añadirse una cuarta: la disponibilidad y la seguridad en el repostaje, dado que no se requiere presencia de personal de servicio.

Desarrollo desigual

En los últimos años el mercado de distribución en España se ha caracterizado por un número creciente de estaciones de servicio (EE.SS.). Si las clasificamos en función de que sean atendidas o automáticas (sin personal, en la literatura inglesa unmanned gas stations), observamos una nueva tendencia en el mercado español: la existencia de un número creciente de EE.SS. automáticas. La distribución de estas en las CC.AA. ha sido, no obstante, muy desigual, como consecuencia de las diferencias en la regulación autonómica.

Las EE.SS. automáticas suelen ser más baratas que las tradicionales, porque tienen menos costes de personal y necesitan menos espacio físico para implantarse. Ello les permite estar ubicadas en zonas donde las gasolineras tradicionales no están presentes.

Así, los consumidores se benefician de tener una red más densa de puntos de suministro y de que una parte de ellos sean más baratas. Pero, además, la existencia de más estaciones también intensifica la competencia entre todas las automáticas y las atendidas.

En España operan unas 11.700 estaciones de servicio, de las que cerca de mil son automáticas, un 8,5%. El resto se reparten entre gasolineras propiedad de las grandes petroleras, abanderadas, independientes o cooperativas.

Para saber más…

Estudio de la CNMC: «Análisis del efecto competitivo de la entrada de gasolineras automáticas en el mercado de distribución minorista de carburantes»

Otras entradas en el blog de la CNMC:

https://blog.cnmc.es/2019/08/05/gasolineras-automaticas-que-supone-su-entrada-en-el-mercado/

https://blog.cnmc.es/2016/08/31/mitos-y-realidades-de-las-gasolineras-desatendidas/

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