Este noviembre cerrarán las dos primeras centrales de cobre, sustituidas por la red de fibra óptica. Son dos de Torrelodones y Sant Cugat. Después de un año de garantía y 6 meses de guarda, Telefónica dejará de usar la red de cobre en esas dos centrales.
Mientras tanto, Telefónica ha notificado el cierre de otras 36 centrales. Madrid es la provincia que más centrales va a cerrar, con 7 cierres programados. Le siguen las provincias de Zaragoza y Valladolid, con 4 centrales cada una; y Barcelona, con 3. De momento son todas centrales pequeñas, en las que no hay operadores alternativos desagregando bucle.

Cierran 38 centrales por el despliegue de fibra óptica

Fuente: CNMC

*** Escrito por Cristina Ramon

El despliegue de la nueva red de fibra óptica traerá consigo abandonar progresivamente la tradicional red de cobre. Y, por tanto, cerrar alguna de estas centrales. Para saber si 38 centrales son muchas o pocas, tened en cuenta que en España hay unos 6.500 edificios de centrales.

El año pasado se registraron más de 15 millones de líneas de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) instaladas.

La previsión es que en 2017 se alcancen más de 41 millones de accesos de nueva generación.

La antigua CMT, ahora integrada en la CNMC, estableció un procedimiento para que el cierre de centrales no afectara a los usuarios.

  • En primer lugar, sólo se puede cerrar una central cuando más del 25% de los clientes de esa central se conecten por medios alternativos a la red de cobre (por ejemplo, fibra óptica).
  • Si además en esa central hay operadores alternativos desagregando bucle, Telefónica deberá seguir prestando ese servicio mayorista durante 5 años, más 6 meses de guarda. Esos 5 años serán suficientes para que los operadores alternativos puedan migran a sus clientes a otras redes.
  • Si no hay operadores alternativos coubicados en la central (como ocurre en las 38 que cierran), el período de garantía se reduce a 1 año, seguido de los 6 meses de guarda.

Por otra parte, Telefónica tiene que cumplir con obligaciones de transparencia e informar a sus competidores de los planes de cierre de centrales.

Por qué lo llamamos cerrar si nada cierra

Hemos escrito todo este artículo hablando de cerrar centrales. Y no es del todo cierto. Nada cierra. Se deja de usar la red de cobre, pero esa central se podría seguir utilizando: para el despliegue de fibra óptica o para antenas de telefonía móvil, por ejemplo.

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