• El gas colchón y sus subastas

     • julio 24, 2014 • CNMC, Energía, General • 0 Comentarios

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    Con el título de este post, los legos en materias energéticas se preguntarán: ¿Qué es el gas colchón? y ¿Por qué se subasta?.

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    Entre medias, lugares de almacenamiento. Foto cortesía de Giuseppe Romano

    Hoy intentaremos explicaros qué es este “tipo de gas”, sus subastas y qué papel tiene la CNMC en todo esto, que lo tiene. Muchos de estos detalles los acabamos de publicar el Informe de supervisión sobre el desarrollo y propuesta de mejoras de la tercera subasta para la adquisición de gas colchón.

    El gas colchón

    Algunos países disponen de  almacenamientos subterráneos de gas natural, que normalmente tienen carácter estratégico y sirven para satisfacer las necesidades de demanda de gas en ciertas situaciones.

    Para la puesta en funcionamiento de un almacenamiento subterráneo es  necesaria la inyección previa de un determinado volumen de gas, al que se  denomina gas colchón, cuya función es mantener una cierta presión mínima en  la estructura geológica que conforma el almacenamiento subterráneo.

    Por este motivo, el gas colchón de un almacenamiento subterráneo no puede  ser extraído durante el habitual ciclo anual de inyección de gas (en verano) y  extracción (en invierno), sino que permanecerá almacenado en el subsuelo  durante toda la vida útil del almacenamiento.

    El volumen de gas colchón depende de la estructura geológica de cada  almacenamiento, pero en general, son cantidades muy elevadas de gas,  pudiendo suponer, en el caso de un almacenamiento típico, alrededor de un  tercio de la capacidad útil de almacenamiento. En el sistema gasista español, la compra de gas colchón para los nuevos  almacenamientos se hace a través un sistema de subastas.

    Las subastas de gas colchón y la supervisión de la CNMC

    Las subastas de gas colchón tienen como objetivo proporcionar a los agentes titulares de nuevas instalaciones de almacenamiento subterráneo de gas natural, con carácter previo a la operación comercial del almacenamiento, dicho volumen de gas.

    El pasado 4 de junio se celebró la 3ª subasta de gas colchón, en la que se subastaron 1.934 GWh (cantidad total inicial máxima a adquirir) para el periodo comprendido entre el 1 de julio y el 31 de octubre de 2014. En ella participaron 16 agentes, de los que finalmente resultaron adjudicatarios 7, con una cantidad de 1.500 GWh, el 77,6% de la cantidad total inicial máxima ofrecida.

    De acuerdo con las funciones de supervisión asignadas a la CNMC , la Comisión debe:

    “Actuar como organismo supervisor de las subastas para la adquisición de (…) el gas colchón de almacenamientos subterráneos  y  elaborar un informe sobre el desarrollo y potenciales mejoras de la subasta de gas colchón, que se remite a la Secretaría de Estado de Energía…”.

     

    Impulso al hub de gas natural

    Las principales conclusiones que lanzamos en el Informe son que tras la celebración de la 3ª subasta para la adquisición de gas colchón el pasado 4 de junio, en la que se adjudicaron 1.500 GWh, el 77,6% de la cantidad total inicial máxima ofrecida, es necesario continuar avanzando en desarrollo de un hub de gas.

    Este sistema permitiría obtener referencias de precios del mercado ibérico, fomentar la competencia y actuar como un mecanismo complementario o, incluso, en su caso, alternativo a la subasta de gas colchón.

    No obstante, hasta que la negociación en el hub de gas cuente con suficiente liquidez, la CNMC recomienda mejorar las subastas mediante varias medidas:

    1. Optar un por esquema de subasta más flexible mediante la incorporación de una curva de demanda elástica, que serviría de protección ante situaciones de baja presión competitiva. Así, el volumen que no fuera adjudicado se subastaría posteriormente, en una fecha desconocida previamente por los agentes. Además, podría articularse su adjudicación a través de otros mecanismos de mercado, transparentes y no discriminatorios.
    2.  Mantener reuniones con los agentes potencialmente interesados en las subastas para identificar aspectos que puedan ser mejorados y fomentar la participación.
    3. Proponer a la Secretaría de Estado de Energía, por parte del Organizador de la subasta, criterios objetivos, establecidos ex-ante, para la evaluación de las condiciones de competencia antes de la celebración de la subasta y su eventual suspensión.
    4. Involucrar a la CNMC en el proceso de análisis y de análisis y elaboración de los documentos y parámetros de la subastas.
    5. Analizar la reducción del tiempo vigente de dos a una hora para la inserción y modificación de las ofertas por parte de los participantes en la subasta. Se considera que una hora sería suficiente para la realizar las ofertas, solventar posibles problemas técnicos, resolver dudas o corregir errores.

    En la última subasta participaron 16 agentes, de los que finalmente resultaron adjudicatarios 7, con una cantidad de 1.500 GWh, el 77,6% de la cantidad total inicial máxima ofrecida.

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