La velocidad, la cobertura o la experiencia de navegación son indicadores clave para saber si las diferencias entre las zonas rurales y urbanas se reducen con el tiempo. Por eso, la CNMC ha lanzado una consulta pública para actualizar la metodología que utilizará en futuras ediciones de su estudio bienal sobre calidad de servicio, incorporando nuevos indicadores y reforzando la representatividad de las mediciones.

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Encantados con la conectividad en el pueblo. Foto en Pexels

Hace un año explicábamos cómo la CNMC mide la calidad de los servicios de telecomunicaciones en las zonas rurales. Ahora damos un paso más. Tras la publicación del primer informe bienal sobre calidad de servicio, la CNMC ha lanzado una consulta pública para actualizar la metodología que servirá de base a las futuras mediciones.

La experiencia acumulada durante la elaboración del primer informe ha permitido identificar mejoras para hacer las mediciones más útiles, representativas y adaptadas a la realidad actual del mercado.

Medir mejor, no medir más

Uno de los principales cambios propuestos consiste en simplificar determinados aspectos de la metodología. La experiencia ha demostrado que algunos datos recogidos durante el primer estudio aportaban poco valor al análisis final o no resultaban esenciales para comparar la calidad del servicio entre zonas rurales y urbanas.

Por ello, la propuesta elimina algunas mediciones y centra los esfuerzos en aquellos indicadores que han demostrado ser realmente útiles para evaluar la experiencia de los usuarios.

Indicadores más precisos 

La metodología incorpora nuevos indicadores que permiten medir con mayor precisión los aspectos técnicos que influyen directamente en la experiencia de los usuarios, como el tiempo hasta recibir la primera respuesta de un servidor web (TTFB) o el tiempo necesario para que se muestre el contenido principal de una página (LCP).

A diferencia de métricas tradicionales centradas en el tiempo de carga completa de una página web, estos indicadores permiten evaluar momentos clave del proceso de carga que tienen un mayor impacto en la percepción del usuario.

Más municipios y más datos

La propuesta también refuerza la representatividad de las mediciones. En el primer estudio se recopilaron datos en muchos más municipios y usuarios de los inicialmente previstos, por lo que la nueva metodología adapta los requisitos mínimos a esa experiencia.

Así, las campañas específicas de medición deberán cubrir al menos 800 municipios, frente a los 150 previstos inicialmente, y los estudios basados en datos de uso real (crowdsourcing) deberán contar como mínimo con información de un millón de usuarios.

Un mercado que también evoluciona

La metodología se adapta asimismo a los cambios del sector. Entre las novedades figura la incorporación de Digi como cuarta red móvil a analizar en la campaña de medición, junto a Telefónica, Orange-MásMóvil y Vodafone.

Además, se introducen mejoras para identificar zonas sin cobertura móvil a partir de datos obtenidos de los propios usuarios, una información especialmente relevante para conocer la disponibilidad real de los servicios sobre el terreno.

Metodología abierta a la participación

Antes de su aprobación definitiva, la CNMC somete esta propuesta a consulta pública para que operadores, administraciones, empresas y otros interesados puedan aportar observaciones y sugerencias.

Porque medir bien la calidad de los servicios es tan importante como los propios resultados: solo con metodologías robustas, transparentes y actualizadas es posible conocer si las diferencias entre el mundo rural y el urbano se reducen con el tiempo.

Más información:

Consulta pública

Calidad de los servicios en la web de la CNMC

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