• Comprar banda ancha como si fuera una caja de cereales

     • abril 5, 2016 • Banda ancha, Sociedad de la Información, Telecos • 1 Comentario

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    Además de tener en cuenta el precio de los alimentos cuando vamos al supermercado, mirar las etiquetas de los productos es algo básico a la hora decidir nuestra elección.

    Información nutricional bien clara. Foto tomada de Flickr, cortesía de Foodfacts pm

    Información nutricional bien clara. Foto tomada de Flickr, cortesía de Foodfacts pm

    Ahora, en EEUU, según hemos visto con una reciente iniciativa de la FCC, los consumidores, cada vez que contraten su banda ancha, se fijarán en el etiquetado, igual que hacen cuando miran  las “nutrition facts” o información nutricional de las cajas de los cereales en el súper.

    La FCC, Comisión Federal de Telecomunicaciones, el regulador norteamericano de telecomunicaciones, se ha lanzado y ha anunciado el pasado día 4 de abril, las nuevas etiquetas (broadband facts) que pretende poner a los servicios de banda ancha con el objetivo de hacer la contratación más intuitiva y transparente para los consumidores de EE.UU.

    “Estas etiquetas proveerán al consumidor claridad acerca del servicio de banda ancha que van a contratar, no sólo ayudándoles a tomar una decisión mejor construida, sino también ahorrándoles sorpresas en la primera factura”, según comenta el Presidente de la FCC Tom Wheeler. “Los consumidores merecen saber el precio que van a pagar por el servicio y estar completamente al tanto de otras cosas como el límite de datos o los factores de rendimiento antes de firmar el contrato”.

    Nuevas etiquetas para la banda ancha. "Broadband Facts". Fuente: FCC

    Nuevas etiquetas para la banda ancha. “Broadband Facts”. Fuente: FCC

    Las etiquetas darán más información sobre la velocidad, fiabilidad y claridad del servicio en relación a su coste, incluyendo además los impuestos y otros costes que no puedan ser tan claros.

    ¿Qué incluyen las etiquetas?

    • El sentido de cada precio, incluyendo algunos cargos que podrían ser confusos, tales como el equipamiento, los impuestos o recargos por sobrepasar los datos o las tasas por finalizar prematuramente el contrato.
    • Las reglas específicas de los operadores que podrían llevar al consumidor a tener alguna consecuencia, como cargos adicionales o ralentización de datos.
    • El rendimiento del plan contratado, por ejemplo, la velocidad.

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