Vida contemplativa

Reconocemos que a veces nos da mucha envidia. Foto cortesía de Ferran.

Qué descansada vida/ la del que huye del mundanal ruïdo,/ y sigue la escondida/ senda por donde han ido/ los pocos sabios que en el mundo han sido/

Hoy un poco de literatura para empezar. Arrancamos el post con un pequeño extracto de la Oda a la Vida Retirada que escribió el gran Fray Luis de León.  Ya sabéis que él y otros poetas inspiraron algunas de sus obras en el «Beatus ille« de Horacio, una conceptualización genial del elogio a la vida retirada del campo, a su armonía, a la incomunicación, a la vida contemplativa…

Con este comienzo tan poético no hemos podido resistir preguntarnos qué pensarían estos escritores si hoy levantaran la cabeza. Igual podrían creer que las administraciones públicas se han confabulado para acabar de un plumazo con su imaginario clásico.  La razón os la podéis imaginar: quieren poner al alcance de los habitantes del campo todo un mundo de posibilidades que poco tienen que ver con su ideario de paz y tranqulidad: subir vídeos a youtube, conectarse a Facebook, consultar on-line herramientas que les permitan competir con sus productos en una economía globalizada o controlar la frecuencia de las plagas estadísticamente. Todo ello a través de los programas nacionales de extensión de la banda ancha.  Está ocurriendo en España, Reino Unido, Alemania, Francia

Hoy nos queremos centrar en desgranar la estratagia que se está siguiendo EEUU:

Esqueleto normativo

Los antecedentes más próximos de la estrategia actual de extensión de la banda ancha en EEUU los encontramos en junio de 2008, cuando se aprobó la ‘‘Food, Conservation, and Energy Act of 2008’’, también conocida como The Farm Bill.  Esta norma abordaba continuar con la controvertida política de subsidios agrarios del país, pero incluía referencias a la extensión de la banda ancha rural. El Congreso exigía al presidente de la FCC y al Secretario del Departamento de Agricultura que en menos de un año presentaran un  informe con una estrategia coordinada y compresible sobre cómo extender la banda ancha en las zonas rurales del país.

En octubre de 2008, para mejorar la recopilación de info relativa a los servicios de banda ancha por parte de la FCC (realización de encuestas sobre el uso de internet, comparativas de velocidades, precios, situación internacional…)  se aprobó la Broadband Data Improvement Act (BDIA). Nosotros también vivimos en nuestras propias carnes lo difícil que en ocasiones es  disponer de datos para seguir de cerca lo que ocurre en el mercado.

Posteriormente, hace apenas 4 meses, ya sabéis que vino la «Recovery Act» o paquete de estímulo económico de Obama, con el que se aprobó la concesión de 7,2 milliones de $ en subsidios y préstamos para iniciativas para su extensión. Con esta norma, además, se encomendaba a la FCC a desarrollar un plan nacional de banda ancha que  asegure que todos los norteamericanos tienen acceso a este servicio.

La FCC ya ha sacado su propuesta a consulta pública (entre otras muchas cosas se pregunta qué se puede definir cómo banda ancha). En febrero de 2010 el regulador tiene que presentar el plan concreto.  La Ley, también encomienda a la Agencia de Telecomunicaciones del Departamento de Comercio (NTIA) que en 2011 tenga listo un mapa accesible con todos despliegues de banda ancha y la cobertura rural por Estados.

De todas formas, a pesar de la importante cuantía aprobada en esta Ley, el Congreso reconoció que no cubriría las necesidades de cobertura a las que se enfrenta el país: muchos americanos al final del proyecto aún tendrán malas condiciones de acceso.

Acciones concretas:

Hace un par de semanas, la FCC emitió el informe que le exigía el Congreso, como os hemos comentado antes. Se titula: «Report on a rural broadband strategy». Son 77 interesantes páginas, que os pueden servir para practicar vuestro inglés.

De todas formas,  si os queréis ahorrar el trabajo, os desgranamos algunos de sus puntos:

  • Hacen una reflexión honesta: en el informe se preguntan: ¿Cómo está el despliegue de la banda ancha rural en América?. Reconocen que no tienen datos, que les gustaría responder a la pregunta de dónde están desplegadas las infraestructuras de banda ancha rural, las velocidades, el número de suscriptores, pero que no tienen datos fiables. La BDIA, que os comentábamos antes, mejorará la situación.
  • Una aproximación: Según los datos de la NTIA en 2007 el 54% de los hogares tenían banda ancha, frente a una proporción del 39% en las zonas rurales.
  • La coordinación como elemento clave entre agencias federales, departamentos de Estado, comunidades. Nada más llegar Obama a la presidencia creó un grupo de trabajo bajo la tutela de Consejo Nacional Económico para tratar estrategias comunes para el despliegue de la banda ancha.
  • La importancia de escuchar y ponerse de acuerdo con los gobiernos locales, especialmente con los de las comunidades indias. Las reservas nativas son algunas de las zonas más afectadas por la falta de conexiones telefónicas en el país.
  • Creación de un sitio web centralizado con información de todos los programas federales sobre banda ancha.
  • Hacen recomendaciones a la hora del desarrollo de los proyectos de banda ancha: que atiendan a la neutralidad tecnológica, a la latencia que tendrá la red que se desplegará, a que no se queden obsoletos en pocos años, a las condiciones climatológicas, topográficas, a los costes de despliegue…
  • Necesidad de reforma de los programas que cubren el Servicio Universal.
  • Atención a que se mantenga  la apertura de Internet y el acceso al espectro

Si os interesa el tema de la banda ancha rural:
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Obama y las “telecos” (parte II): 4.500 millones para banda ancha

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